miércoles, 14 de julio de 2010

TOYAMA RYU IAIDO

En 1867 la clase samurai fue abolida en Japón. La Restauración Meiji redefinió el sistema de clases sociales e introdujo a Japón en la Era Moderna. Para la mayor parte de las personas, los samurai son una huella en la historia de Japón, y aunque desaparecidos, su huella sigue presente en nuestros días.
La escuela de Toyama Ryu Batto Do es una escuela del arte de la espada japonesa que se fundó en 1925. Toyama Ryu enseña no solo las técnicas de desenvaine y corte, sino también los aspectos mentales y espirituales que gobiernan la vida diaria de los practicantes de esgrima japonesa, desde hace mucho tiempo. Toyama Ryu se basa en la aplicación práctica de la espada como arma. Consiste en técnicas básicas de corte, katas básicas, katas avanzadas por parejas y una gran variedad de formas de corte. Pone énfasis en la importancia del corte real con la espada y en la comprensión de los detalles, a veces complicados, de dicha técnica

jueves, 10 de junio de 2010

ESPIRITU SINCERO Y KENJUTSU

Al entrenar artes marciales japonesas, en general, y en especial en el trabajo de Kenjutsu por parejas (y también individual, aunque este aspecto merece un comentario aparte) se suele solicitar a los practicantes que en su papel de Uke realicen las técnicas de ataque "con sinceridad". A esto, en japonés, se le llama "Makoto". Esta sinceridad se refiere a cómo ejecutamos las técnicas; y es que para que una técnica sea eficaz, requiere que sea realizada con toda nuestra implicación, con el espíritu "Ki ken tai no ichi", con unidad de espíritu, cuerpo y espada, con coordinación absoluta. "Makoto" se refiere a esa unidad y coordinación de alguna forma, pero va más allá. Cuando hablamos de "sinceridad" nos estamos refiriendo a una actitud de respeto hacia el contrario y hacia nosotros mismos. El ataque sincero obliga a nuestro compañero a realizar asimismo una defensa adecuada, en tiempo y en forma, es decir, también "sincera", y así le ayuda a progresar. El avance no es sólo para quien desarrolla el papel de Tori. Uke, en su ataque auténtico, sin dudas, sin deformar la técnica, sin dejar un hueco, también progresa y lo hace tanto en su técnica como en su espíritu, porque ambos están íntimamente ligados. De nuevo debemos recordar el principio "Ki ken tai no ichi". Un espíritu decidido y sincero no solo tiene aplicación en la vía marcial, sino en la vida cotidiana, en nuestras relaciones con compañeros de trabajo, amigos, pareja...
Pero no debemos confundir esta "sinceridad" con "precipitación" o "aceleramiento". Los ataques sinceros deben partir de una técnica correcta previamente aprendida, pero controlando la emocionalidad, el ímpetu, que puede llevar tanto a romper la forma correcta como a romper el Ma-ai o el ritmo. Nuestro "centro" no debe ser alterado, porque de otra forma nos convertiríamos en "presa facil" para el contrario, y además no ayudaríamos al progreso común que debe buscarse en toda relación Tori-Uke en el Dojo.
Pero además, este concepto que manejo de "sinceridad en el ataque" (y en la respuesta) tiene otro aspecto muy importante sobre el que reflexionar: implica perder el "miedo a perder", facil de decir, muy dificil de poner en práctica. La entrega absoluta y el desapego, características inconfundibles de los samurais, aparece en juego. No son conceptos de nuestra cultura occidental, porque casi siempre que hacemos algo, por el miedo a perder, nos quedamos con ciertas "reservas". El no pensar en el "después", el centrarnos en el "aquí y ahora" y una vez tomada la decisión ejecutarla con todas sus consecuencias, sin preocuparnos por la ganancia o pérdida resultante, forma parte de este concepto de "Makoto". En el papel de Uke, ataco por tanto para "perder", porque ese es el papel que temporalmente me han asignado. No hay defensa posible en mi acción: solo ataque, por lo que debo aceptar de antemano lo inevitable: mi "derrota". Esta aceptación de lo inevitable es la que elimina mis reservas y me permite atacar sin vuelta atrás, sin duda, sin miedo. Y luego los papeles de Uke, pasan a ser de Tori... con lo que el círculo se cierra, y el aprendizaje (no solo de la técnica) es mútuo.
Reflexionad sobre esto.

martes, 11 de mayo de 2010

BUNKAI EN KENJUTSU

En el aprendizaje del bunkai por parte del practicante de Kenjutsu y de Iaido, la tarea primordial consiste en encontrar y familiarizarse con el propio "círculo" y conocer rápidamente el del contrincante, real o imaginario. Cuando esto se ha conseguido, a base de dedicación y esfuerzo, debemos dejar al contrincante "entrar" en nuestro círculo, para acto seguido penetrar en el suyo hasta interactuar con su ataque. En ese momento no existe defensa y ataque, todo es uno, todo es parte de nuestro ataque. En Zen, a esto se le llama "medir la lanza del enemigo y utilizar ésto como un arma para vencerle".
Es dificil explicarlo con palabras, pero en el movimiento de ataque del contrario, durante un instante, uno se convierte en el atacante invirtiéndose los papeles. Si solo se piensa en la defensa, finalmente seremos vencidos y sentiremos el filo de su bokken, pero si utilizamos tanto la distancia como el ritmo a nuestro favor, presionándole y arrinconándole con nuestro ataque, le conduciremos sin duda a la derrota. Para ésto, debemos entrenar siempre con la idea de trabajar las ocho direcciones de ataque y defensa existentes. No hay otra cosa fuera de eso, del ritmo, de la distancia, y por supuesto, del mushin o "espíritu vácuo", del no-pensar, que lo guía todo, y a través del cual nuestro espíritu es libre.

miércoles, 21 de abril de 2010

PRUEBAS DE CORTE

La mayor parte de los samurais no aceptaban una katana sin hacer previamente pruebas de corte, bien por él mismo o por otro especializado en las mismas. Si la espada no cumplía con el nivel de calidad deseado, se descartaba o se fundía para obtener lanzas o naginatas. El samurai que probaba las katanas tenía licencia del Shogun para hacerlo en reclusos condenados a muerte. La circunstancia obligaba a realizar ciertos ritos y contemplar una estricta etiqueta en cuanto a vestimenta, lugar de la prueba, etc.
El probador más tarde, firmaba en el nakago, incluyendo el lugar, fecha y tipo de corte que había utilizado con la víctima, así como el número de cortes que había realizado.
Una vez había sido probada la hoja, ya estaba lista para fabricarle la tsuka más adecuada a su destinatario, según futuro uso, rango, etc.

jueves, 18 de marzo de 2010

Z.N.K.R. SETE IAI. Katas Uke Nagashi y Shiho Giri.

El maestro Ogura, uno de los máximos representantes de la Z.N.K.R., exhibe en este video los katas de Sete Iai UKE NAGASHI Y SHIHO GIRI.

Ryuto por octavos danes. ¡¡Imprescindible!!

En You Tube lo califican como "el mejor video de Iaido. 8º dan haciendo Ryuto" y estoy de acuerdo. Tiene un gran valor didáctico. No dejeis de verlo.

miércoles, 17 de marzo de 2010

ACERCA DEL RITMO

El famoso Miyamoto Musashi, en su libro Go Rin No Sho, escribió: " cuando se ha comprendido completamente una teoría, con el cuerpo y con el espíritu, en ese momento hay que desapegarse de ella. La Vía de la táctica es un sendero libre. De forma natural llegamos al prodigio. De forma natural adquirimos el ritmo según el instante. De forma natural golpeamos. De forma natural nos enfrentamos. Esta es la Vía del Vacío"
"Si miráis a vuestro alrededor, veréis que la existencia del ritmo es evidente en la danza, en la música y en los instrumentos musicales. Cuando el ritmo domina, la ejecución es buena: todo obedece a un ritmo, a una cadencia. En todas las Artes Marciales, sea el tiro con arco, con fusil o la equitación. En ningún arte o técnica podemos ir en contra del ritmo".
En otra entrada de este blog comentaba la importancia del ritmo en la ejecución del kata. El propio ritmo debe unirse al del adversario imaginario con el que nos enfrentamos al ejecutar las técnicas. Y esos ritmos se insertan en otro mucho mayor, el del Ki que nos rodea, en el del Universo. No escuchar el ritmo es ir en contra de nosotros mismos y del Ki universal. Es ir a contrapié. De esa forma los movimientos se vuelven toscos y torpes. El ritmo está en la esencia de la vida, en el llorar de un niño que nace a la vida, o en el de las olas del mar, unas veces suaves y otras demoledoras. Está en nuestro propio corazón, en nuestra respiración y en todo lo que nos rodea. Todo vibra a nuestro alrededor; el gran trabajo radica en acoplarse a ese ritmo, en fundirse con él, hacerse uno con la vibración del Universo. En esto, como en muchas otras cosas, O Sensei Ueshiba también era un maestro... Reflexionad sobre todo esto.