lunes, 22 de noviembre de 2010

KATAS DE LA ZEN NIHON IAIDO RENMEI

Aunque no está tan extendida a nivel mundial como la Zen Nihon Kendo Renmei, esta Federación Japonesa de Iaido también tiene una fuerte implantación, y sus katas, tomados de diversas escuelas, encierran otras formas de trabajo aunque en algunos puntos están muy ligadas a las técnicas que ya hemos visto en Sete Iai.
Los Setei Kata de la ZNIR fueron seleccionados por un comité de esa Federación, en octubre de 1957 y representan formas de varios sistemas, con sus trabajos o técnicas más representativas. Son cinco los katas de esta Federación, de los que los dos primeros comienzan en Seiza-no-bu y los otros tres, en Tachi-no-bu. Normalmente se les designa con el nombre y el sistema o Ryu del que provienen.
Los katas son:
1º.- Mae giri (corte frontal), de Eishin Ryu.
2º.- Mae Atogiri (Corte al frente y detrás), de Mugai Ryu.
3º.- Kiri Age (corte hacia arriba), de Shindo Munen Ryu.
4º.- Shihogiri (corte en cuatro direcciones), de Mizu Kamome Ryu.
5º.- Kisaki Gaeshi (Dar la vuelta a la punta de la espada), de Hoki Ryu.

Característica distintiva de estos katas es la utilización de Kiai en su ejecución, así como los Chiburi clásicos de Eishin Ryu, y la ejecución de Noto, que también es similar a la de dicha escuela.

Os dejo con un video de estos cinco katas, para que comparéis con los Sete Iai de la ZNKR, ¡disfrutadlos!

miércoles, 3 de noviembre de 2010

ALGO MÁS DE HISTORIA...

El nombre de Bu-jutsu se aplica al conjunto de artes marciales practicadas por los bushi o guerreros, y por extensión por los samurais, tanto con armas como con manos vacías.
Para aquellos, el aprendizaje de artes como el Ken-jutsu era vital puesto que, al menos hasta el período de relativa paz Tokugawa, las confrontaciones entre señores y clanes (Uji) solían ser frecuentes.
Así, generaciones sucesivas de guerreros y maestros de artes de combate, dedicaron parte de su vida a desarrollar técnicas o a perfeccionar las existentes, en el combate con sable. Cada escuela pertenecía a un clan, y era dirigida por un maestro cuyas técnicas se guardaban celosamente del conocimiento de otros posibles rivales, siendo transmitidas solo a los miembros y guerreros de dicho clan.
La evolución del arte del Kenjutsu fue parejo al de la espada. Si bien desde que se tiene conocimiento, hasta aproximadamente el siglo VIII, la espada japonesa era recta y con uno o dos filos, siguiendo el modelo chino, a partir del siglo XIX fue evolucionando a la forma curva conocida actualmente, perfeccionando su elaboración y dotándola de una dureza y afilado excepcionales. Con el cambio de estructura del sable también se introdujo un cambio en su porte. Los primeros Tachi se portaban colgando de uno o dos sageos con el filo hacia abajo, y posteriormente, a partir del siglo XIV se fue generalizando el porte con el filo hacia arriba y la vaina a través del Obi o cinturón, preconizando la aparición de técnicas especiales de desenvaine rápido o Iai-jutsu.
Volviendo al arte del combate con sable, éste recibió distintos nombres, y así se le conoció (además de Ken-jutsu), como Gekiken, Hyoho, Bugei, y To-jutsu entre otros.
Durante la era Tokugawa se extendió la codificación sistemática de las técnicas previamente aprendidas y depuradas en los campos de batalla, en los siglos anteriores. Las primeras técnicas de Ken ya habían sido clasificadas a mediados del siglo XIV, estableciendo un código ético que todo guerrero debía respetar obligatoriamente, para no atentar contra su honor, ni contra el de su señor.
El entrenamiento en Ken-jutsu exigía igualmente respetar el aprendizaje de formas para alcanzar la calma interior, y posteriormente a partir de finales de la era Tokugawa, el desarrollo de otras artes como la caligrafía, la poesía, el dibujo o el arte del té. La geometría y el acabado de los sables mejoró, convirtiéndose algunos en auténticas obras de arte en sus Tsubas y Koshirae.
Durante la época medieval existieron en Japón unas 300 escuelas, distribuidas geográficamente cada una con sus características especiales, si bien dos de las que perduraron finalmente, al terminar el período de guerras, fueron las de Yagyu, Shinkage, e Itto.
Fue precisamente el fundador de la Shinkage Ryu, Musashi Kami Nobutsuna, el que introdujo un tipo especial de bokken, el Fukuro-shinai, para reducir el riesgo de lesiones que se producían al entrenar con Bokken. Ese Fukuro-shinai era precisamente el ancestro de los que actualmente se utilizan en otra escuela o Ryu que data de mediados del siglo XV: Kashima Shin Ryu.

jueves, 21 de octubre de 2010

Kata ZNKR Ippon me Mae

Como recordatorio de la práctica, adjunto video del maestro Ogura del primer kata de SETE IAI, Ippon me Mae.
Conviene fijarse en la ejecución correcta del kata, así como de los fallos más comunes en su realización.

miércoles, 6 de octubre de 2010

UN POCO DE HISTORIA

Durante el periodo de guerra entre clanes, Sengoju Jidai, el budo japonés alcanzó su cima, cuando cada dominio feudal ejerció influencia en determinados territorios del archipiélago. Después del Shogunato Tokugawa (1615), el imperio alcanzó la paz y los samurais se adaptaron a los nuevos roles que les tocaron vivir, tales como el estudio de habilidades y artes no guerreras, ceremonia del té, caligrafía, poesía, juegos estratégicos (Go), al tiempo que se incrementaron las necesidades de la Administración y política (Bakufu). Con la gran disminución de la necesidad de guerreros, muchos de ellos se vieron obligados a enseñar sus habilidades marciales a otros de fuera de sus escuelas o Ryu, de otras clases sociales, para poder subsistir. Cada vez había menos tiempo para alcanzar la excelencia en todos los campos del entrenamiento guerrero. Esto afectó al curriculum de las escuelas originales, que tuvieron que reducir sus enseñanzas en fracciones más pequeñas de técnicas (Jutsu), más fáciles así de aprender a los estudiantes, que como digo tenían menos tiempo disponible para aprender artes marciales. Estas técnicas, incluyendo los dos artes de la espada (Kenjutsu e Iaido) poco a poco fueron alcanzado especificidad propia, atrayendo a seguidores que podían o no dedicarse asimismo a aprender otras técnicas. Hacia el final del periodo Edo, los militares eran tan poco influyentes, y el budo había perdido tanta influencia, que la nación no pudo hacer frente de forma decisiva a la repentina aparición de Occidente, en la persona del comodoro Matthew Perry y su flota naval.
Tras la restauración Meiji (1868), cuando desapareció el Shogunato y el Emperador recuperó el poder, los samurais perdieron su estatus y su derecho a portar armas. Las artes marciales fueron poco a poco borradas de la sociedad nipona, y los que propugnaban la enseñanza de los Jutsu se vieron forzados a cambiar su planteamiento básico de técnicas guerreras para que pudieran seguir vivas, y tener algo con lo que subsistir. Regresando a sus principios budistas, el Jutsu vivió un momento de refinamiento y simplificación bajo la forma de Katas, con los que el practicante podía buscar su mejora personal, introspección, y quizá su iluminación (Satori). Este proceso no añadió nada a los Jutsu que no tuvieran ya antes, sino que simplemente enfatizaron el aspecto interno u oculto (ura) de los mismos, en contraposición al aspecto externo o abierto (omote). Aunque los Jutsu no desaparecieron, se vieron transformados en Vías (Do), y de esa forma han crecido a lo largo del pasado siglo y en este, convirtiéndose en las Artes que practicamos actualmente. Son herencia directa de las técnicas que nacieron de los esfuerzos de cientos de samurais que dieron su vida para hacerlas crecer como las conocemos. (Tomado y traducido del libro "Iaido Sword. Kamimoto-Ha. Techniques of Muso Shinden Ryu", Ed. Paladin Press).

lunes, 30 de agosto de 2010

IAIDO: EL SALUDO.

El budo japonés está lleno de cierto número de reglas de educación, de cortesía, y ceremonias, que de hecho no son solo para los japoneses.
Estas reglas no son específicas del Iaido o de cualquier otro arte marcial sino que forman parte de la vida, costumbres y comportamiento de los japoneses. Así, el estudio del Iaido no debe disociarse de estas reglas de etiqueta pues perderíamos un considerable aporte cultural y espiritual.
El hecho de saludar al Dojo, al Sensei fundador del estilo, al maestro y a los compañeros, todo ello adoptando una posición en la que el cuerpo se estructure bien alrededor de su centro, permite una toma de conciencia de la existencia del “otro” respetando su espíritu y su cuerpo, puesto que se debe realizar un esfuerzo físico, casi de recogimiento, para saludarle desde una postura correcta, respetuosa y humilde.
Saludar es prepararse física y espiritualmente para el estudio del Iaido. Por otra parte, la toma de conciencia del “otro”, el respeto a su individualidad, la armonía entre los hombres y las cosas, que son las bases de la filosofía de extremo oriente, del Taoísmo, del Sintoísmo y del Zen, comienzan por la humildad que se debe poner en el saludo.
El Dojo es el entorno al que se viene para buscar la Vía: es el lugar donde se intenta progresar en la capacidad humana. Es un lugar privilegiado al que se va a purificar cuerpo y espíritu. Esta idea de purificación está presente contínuamente en la vida de los japoneses.
Saludar al retrato de los grandes maestros, es demostrar gratitud hacia lo que han creado, que nos transmiten por mediación de sus discipulos, el arte que amamos y que nos permite superarnos como personas. También es demostrar nuestra humildad, considerando que cualquiera que sea nuestra fuerza, nuestra inteligencia o nuestra posición social, siempre hay algo o alguien a quien respetar y a quien agradecer, pues aunque seamos infinitamente grandes, también somos infinitamente pequeños. Por supuesto, debemos mostrar respeto por todas las cosas, pero en concreto, en el estudio del Iaido, debemos principalmente respetar las armas que utilizamos: bokken, iaito, shinken, o nuestra ropa (keikogi), etc.: usarlas con respeto, nunca tirarlas o dejarlas de cualquier forma en un rincón, empujarlas con los pies...No se trata solo de reflexionar sobre nuestro gestos o actitud hacia ellos, sino hacia los artesanos, sastres, etc., que los han confeccionado, hacia su trabajo, y también hacia el KI que ellos han puesto al fabricarlos. El sable debe ser para el practicante de un arte marcial, el reflejo de su espíritu. Cuando cortamos con él, la trayectoria que describe debe ser limpia, directa: esta trayectoria es el símbolo de la línea de la vida que cualquier practicante de Budo debe marcarse.

jueves, 15 de julio de 2010

Ejemplos de Tameshigiri

Aquí teneis unos buenos ejercicios de corte. Disfrutadlos.

miércoles, 14 de julio de 2010

CURSO TOYAMA RYU EN CARDEDEU

Los días 15 y 16 de mayo pasado tuvimos la suerte de contar con la presencia de tres maestros japoneses representantes del estilo Toyama Ryu, encabezados por Sensei Hataya, uno de los máximos exponentes de la misma a nivel mundial.
El curso, se inició con las rutinas de calentamiento propias de ese estilo, A continuación se repasaron los ocho Kamaes, los ocho ejercicios de Kiri y los ocho Noto o formas de envainar, sin olvidarnos de la especial forma de Tsuka no Kiri kata (forma de sujetar la Tsuka para cortar) que lo diferencia sensiblemente de otros, como por ejemplo Muso Shinden Ryu. Sensei Hataya tuvo la amabilidad de mostrar personalmente las bondades de esta forma de agarre en un trabajo de cortes encadenados, boken contra boken. También se trabajaron los Katas de Toyama, con una interesante explicación sobre el trabajo de la Saya, y por qué no se gira o cambia desde su posición inicial, y también se insistió al final sobre la importancia del ritmo en las mismas, como un “plus” de calidad en su ejecución. El último día se trabajó el corte de esterilla de paja o Tameshigiri. El trabajo de corte, vital para cualquier practicante de Iaido, implica un buen conocimiento previo de los ángulos de corte, de las formas estandarizadas de corte dentro del estilo Toyama, de las normas básicas de seguridad tanto del propio Shinken como del entorno del objetivo a cortar,... y por supuesto, de la adecuación del sable para esta tarea. Fue impresionante la demostración de corte que hicieron los tres maestros.
Gracias a sensei Sergio Hernández Beltrán, organizador del curso, por su dedicación y esfuerzo para hacer posible el mismo, y por la difusión de Toyama Ryu en el panorama nacional. Para más información, podéis visitar la web www.ryubukandojo.wordpress.com
Animo a todos los practicantes de Iaido, sea cual sea su estilo, a afrontar con seriedad el trabajo de corte, que ayuda a comprender mejor su disciplina marcial.