domingo, 1 de marzo de 2015

LA PRÁCTICA DEL KATA

La traducción más clásica de la palabra japonesa 'Kata' es "forma". Su propósito es la repetición de determinadas acciones en una misma secuencia, y a través de ella conseguir interiorización y armonización de las técnicas que lo conforman. Los "katas" o "formas" no son específicos de tal o cual arte marcial: su práctica se ha incorporado desde hace muchos años a prácticamente casi todas las disciplinas marciales clásicas.
Según el practicante interioriza las técnicas en la secuencia correcta, con los movimientos y respiración correctos, con la posición del cuerpo y la predisposición de espíritu adecuados, va al mismo tiempo adoptando su propio "ritmo".  Sensei Hiruma decía en un curso, hace pocos años, que lo que diferenciaba a unos iaidokas de otros, era, en general, que cada uno de ellos, logrado suficiente nivel, desarrollaban su propio "gusto". Entiéndase esa palabra como "ritmo", como comprensión de la situación dramatizada a través del kata, cada cual con su propio espíritu y con acento en determinadas técnicas.  Sensei Hiruma renunciaba a entender la unificación preconizada por la Z.N.K.R., como una "fábrica" de iaidokas; si bien la codificación escrupulosa de las técnicas es precisa para que los practicantes, a nivel mundial, no se alejen de un estandar de ejecución.  Ello no quiere decir, por consiguiente, que todos ejecuten (considerado cierto nivel técnico relacionado con un Dan) los katas de la misma manera. De hecho, no hay que hacer más que mirar en uno de los vídeos que os propuse hace años, cómo distintos maestros ejecutan el kata Ryuto, de Omori Ryu.
El desarrollo del propio ritmo en las diferentes fases del kata, es tarea importante una vez conocidas y dominadas las técnicas. Encontrar diferentes  maneras de utilizar las técnicas y determinar cómo los cambios nos pueden afectar en su variada ejecución. De alguna forma se trata de "ver más allá", de "ver las posibilidades ocultas" de las técnicas vertidas en el kata.  Desarrollar versatilidad, porque en un combate real siempre nos encontraremos con situaciones que de forma espontánea serán distintas, tal como nos sucede en la vida diaria. Necesitamos aprender a flexibilizar mente y cuerpo para salir victoriosos de esas situaciones.
Cuando efectuamos técnicas de defensa, aprendemos a captar como una defensa puede transformarse en ataque, y viceversa.
Pero... no tengamos prisa por llegar a este comprendimiento, ¡no quememos etapas! Siempre es importante tener las ideas claras y los pies en la tierra, y conseguir dominar los fundamentos básicos de las técnicas, e ir desarrollando el espíritu. Antes de aprender a andar, se suele gatear primero...

Shyu-Ha-Ri  es como se denomina a este proceso de crecimiento personal y desarrollo técnico, en el que no se debe quedar nadie perdido por adolecer de un espíritu poco sensato. Correspondería, en general, a las distintas fases de la vida por las que pasa cada ser humano.

La traducción de SHYU correspondería al concepto de "proteger" , es guardar o seguir lo que los maestros, o nuestros padres, nos han enseñado. Abrir nuestro corazón a la aceptación del sistema de valores, de técnicas, o consejos propuestos por "nuestros mayores", para evitar el mal que nos encontramos en el mundo.
La traducción de HA correspondería a "romper".  Aunque se vaya desarrollando el propio "gusto", como decía sensei Hiruma,  la propia "manera de hacer", se mantiene un compromiso y se siguen las enseñanzas del sensei. Se pueden probar distintas ideas, técnicas, etc., pero aún no se debería abandonar a nuestro maestro ni sus enseñanzas. Se pueden investigar y probar las propias ideas para ver cómo funcionan, y sin embargo continuar bajo el liderazgo del maestro, o de nuestros mayores...Se comienza a explorar la propia individualidad, y el sensei, que percibe ese desarrollo,  vigila para que el alumno no se pierda por senderos fáciles pero que pueden no conducirle a ningún sitio, o hacerlo a lugares (no solo físicos) poco deseables.
La traducción de RI, correspondería a "partir" o "marcharse". Es cuando uno debe tomar su camino, cuando el maestro no tiene más que enseñar al alumno o los padres más que educar a sus hijos. Cada uno es entonces responsable de sus actos y desarrolla su existencia donde otros pueden llegar a pedir su ayuda y soporte. Aún manteniendo el respeto a los maestros, el alumno "parte".
Este ciclo continúa y se repite entre generaciones. Los alumnos se convierten en maestros y la rueda gira de nuevo, transmitiéndose las enseñanzas y el espíritu de la técnica de unos a otros.
Algunos  practicantes emplean más tiempo en la primera etapa; otros necesitarán más tiempo en alguna de las otras, pero eso es normal ya que todos somos distintos. También por ésto, cada uno tiene y desarrolla sus propias percepciones o sensaciones en cada una de esas fases.
El "kata", por tanto, no debe entrenarse como una acción mecanizada, día tras día, año tras año. Hay que aprender a sacarle "su jugo", aprender a desarrollar el "sabor" de cada practicante, y que los realizados un día no sean iguales que los del día anterior. Hay que poner todo el espíritu en cada ejecución, y un propósito como meta: el de superación física y espiritual. Ser útiles y ayudar a los demás cuando nos necesitan, y en el sentido que nos requieran. No creamos que solo por conseguir una ejecución que se nos antoje "brillante" de un kata, ya somos mejores, mientras las demás variables fallan.

CURSILLO DE IAIDO Y KENDO

Los próximos días 28 y 29 de marzo se va a celebrar un curso de Iaido y Kendo, impartido por el maestro Antonio Gutierrez Velilla, en el Pabellón Polideportivo de La Nucía, en Alicante. Las clases se celebrarán dividiendo las actividades; el sábado día 28 comenzarán con Iaido, entre 9 y 13 hs. Por la tarde continuará la misma disciplina entre las 16 y 19 horas.  El domingo se entrenará Kendo a partir de las 9 hs. 
El precio del curso es de 20 euros para la actividad de Iaido, 15 euros para la de Kendo, y 30 euros para quien practique las dos modalidades.  

martes, 22 de julio de 2014

ARTES MARCIALES Y PERSONALIDAD

Me decido a escribir esta entrada, tras 40 años de práctica en artes marciales muy variadas (a quien quiera saber más, le dirijo al curriculum que hay en este Blog), y de recibir, dar clases, y compartir muchas horas de esfuerzo con otras personas.

Hace ya bastantes años, cuando a través de películas y series de televisión se nos hacía ver que los practicantes de artes marciales tenían un caracter "especial", y que cada arte marcial dejaba impreso un "sello" en la personalidad del individuo, al empezar la práctica de Karate comencé sin proponérmelo a recoger información en mi "disco duro". Información desordenada, aleatoria (no se ha tratado en ningún momento, de un proyecto "científico" con seguimiento de todas sus fases) y no siempre ajena a mi "Yo" subjetivo. Pero información, al fin y al cabo. Esa información, con el tiempo ha demostrado seguir una tendencia bastante clara.

Poco a poco, he tenido ocasión de practicar con algunos maestros buenos, con otros buenísimos, y otros que se llaman a sí mismos "maestros" pero que -ellos lo saben- ni en sus mejores sueños merecen tal calificativo. Como diría un castizo, "hay un variopinto pelaje en este mundillo".

Me he encontrado con profesores (me resisto a llamarles "maestros") que después de seguir durante un tiempo un camino claro y bien trazado, se han dejado encantar "por el reverso tenebroso de la Fuerza", o simplemente se han desviado y perdido.  Muchos se han perdido en la búsqueda del reconocimiento a cualquier precio, aunque para ello debieran menospreciar y ningunear a sus "compañeros de armas". Para aquellos, la medalla y la vanagloria recompensaban siquiera fugazmente sus complejos, cuando no su maldad.

Otros, al contrario, han ido creciendo. Se han superado día a día, y se han vuelto más humanos y desprendidos, sirviendo a los demás (recordad, Samurai es "el que sirve" con lealtad, valor y honor a otro) y mostrando la cara más amable de la práctica del Budo... de "cada" Budo.

Practicantes, al igual que instructores, profesores y maestros, los hay de diverso pelaje.  Hay quienes piensan que esto de aprender un arte marcial es "aprender rápido a dar patadas, puñetazos, hacer luxaciones o atacar a alguien con un arma".  Claro está, suelen durar poco (por fortuna) en los dojos. Cuando el trabajo monótono, repetitivo, y el sudor, hastiante a veces, les hace sentir que "pierden el tiempo", o "no consiguen el cinto" en el plazo que se habían propuesto, lo dejan.    Mejor para ellos. Y para "su" arte marcial.

He visto crecer a compañeros por los que al inicio de la práctica nadie "daba ni un duro", y se han convertido en budokas de pies a cabeza. Por desgracia, he visto muchos más que han arrancado fuerte y se han ido desinchando como un globo de feria. Y el tercer tipo, los que con la práctica han ido incrementando su ego, han empezado a mirar a los demás por encima del hombro, y han instalado su trono allá encima de las nubes, a la derecha de Dios,  a base de ganar competiciones y obtener reconocimientos oficiales.  Hay un cuarto tipo, pero derivado del anterior. Lo conforman aquellos que si no logran "el ascenso" por méritos propios (entiéndase, por méritos de su técnica y forma física), se dedican a especular, intrigar, difamar, adular, y hacer todo lo preciso para alcanzar la misma meta que los del grupo tercero.

He visto pasar alumnos que se han convertido en mis amigos y me han dado su apoyo y leal consejo cuando me ha sido preciso, al igual que maestros que han dejado de ser merecedores -para mí- de aquel calificativo.

En definitiva, y a lo que vienen estas reflexiones, es -tal como comenté el año pasado en un curso de Toyama Ryu que mi maestro y amigo Sergio Hernández Beltrán impartió en Cerro Muriano (Córdoba)- a rebatir por desgracia la afirmación tan extendida y manida de que las artes marciales mejoran la personalidad, el caracter del individuo. Nada más ajeno a la verdad.  No se trata de que un arte marcial sea mejor que otro, o de que desarrolle mejores cualidades personales y espirituales en el individuo. Tampoco, que dicho acrecentamiento espiritual sea imposible... Aclarémoslo antes de que me tiren piedras.  El fondo del asunto, el "truco" está en que el practicante marcial, sea maestro, sea "cinturón blanco" quiera mejorar. Para esas personas, su arte marcial se convertirá en un medio de introspección, reflexión y crecimiento. Pero,  como le dije a Sergio, "por desgracia, y en general, el que nace burro, se muere burro".

 Hay honrosas excepciones. Aquellos que se acercan a la práctica del Budo con el DESEO FIRME, con la VOLUNTAD de a través de la práctica "cortar su ego" y convertirse en una persona más útil a los demás, y en armonía consigo misma.  Haberlos, los hay, como las meigas. Y conozco algunos casos, que conste. 
Pero que nadie crea que por apuntarse a un dojo, aunque sea el de moda, para practicar tal o cual arte marcial, (que también esté de moda)  o por ser un maestro querido por tal o cual Federación, amparado por un Dan (el que sea), va automáticamente a desarrollar las cualidades de un verdadero budoka.

Por tanto, quien no quiera romper su ego, quien no quiera esforzarse en la práctica diaria, quien no quiera entregar su vida por los demás (metafóricamente o literalmente hablando), quien no quiera aprender a disfrutar de cada día, de cada pequeña cosa que hace, quien no quiera actuar rectamente, con lealtad, honor y valor (las 3 principales cualidades requeridas a un samurai)... mejor que dedique su tiempo, dinero y esfuerzo a otra cosa.  Y que no se crea lo que la mejor película o serie de TV sobre la materia, le quiera contar.

El camino es demasiado largo y estrecho, y a veces no tenemos suficiente tiempo para recorrerlo. No lo perdamos innecesariamente. 

CURSO DE SETE IAI Y MUSO SHINDEN RYU EN ITALIA

Tras un paréntesis obligado por circunstancias personales, procedo a esta nueva entrada en el Blog para anunciaros  la confirmación de un curso mixto de Sete Iai (Z.N.K.R.) y Koryu Muso  Shinden Ryu, que está previsto celebrar en Italia (Novara) el último fin de semana de septiembre. El curso será dirigido por Sensei Kobayashi, maestro de maestros, y asistirán asimismo otros conocidos "pesos pesados" del Iaido a nivel internacional.  No se prodigan mucho los cursos de nuestro Koryu, y es una excepcional ocasión para "beber de las fuentes", para repasar nuestros conocimientos, ponerlos al día, y compartir un largo fin de semana con practicantes europeos de buen nivel.  En el curso, el maestro Kobayashi será asistido por otros maestros de renombre, como sensei Jean Pierre Raick, sensei Emilio Gómez, sensei J. Jacques Sauvage, y otros más que seguro elevarán el nivel del curso a altas cotas.


Como ya os he dicho a los que practicáis conmigo, no todos los maestros de un mismo Koryu (Muso Shinden Ryu, por ejemplo) ejecutan las formas de idéntica manera, hay ligeras variaciones que dependen de la interpretación del kata, o -como diría sensei Hiruma- del "sabor" del practicante.

Al no haber tenido ocasión de entrenar anteriormente con sensei Kobayashi, nada mejor que dejarnos guiar por aquellos que sí lo han hecho, y con los que ya hemos tenido la suerte de practicar y aprender. Su mera asistencia al curso, imprime un sello de confianza a las enseñazas que allí se van a impartir.

En estos momentos en los que la economía anda como anda, sé que es un esfuerzo adicional pediros que vayáis al curso. Pero dado lo que he dicho más arriba, creo que merece la pena el esfuerzo. Se empezará el viernes 26 y terminará el domingo 28, por la tarde. Incluido viajes, calculo que 5 o 6 días que quedarán para siempre en nuestro recuerdo. Si queréis más información, no lo dudéis, poneros en contacto conmigo.

Saludos.

jueves, 16 de enero de 2014

SOBRE MUSO SHINDEN RYU

En alguna ocasión he comentado el origen y desarrollo del Iaido de la escuela Muso Shinden Ryu.
Antes de nada, debemos recordar que antes de la aparición del Iai Jutsu, y con él de una nueva forma de desenvaine, portando el sable con el filo hacia arriba,  y corte rápido,  el trabajo de sable era materia exclusiva de los distintos koryus de Ken Jutsu. Las escuelas de Iaido no comenzaron a surgir hasta el siglo XV, tomando pleno desarrollo en la era EDO.
 Si nos atenemos a la literalidad, Muso Shinden no es un "koryu" o escuela antigua, ya que tal como la conocemos en la actualidad ha sido diseñada y actualizada por los senseis Oe Masamichi y Nakayama Hakudo, a principios del siglo XX, momento en que además el Iai Jutsu pasó a denominarse Iai Do; esto es, después del inicio de la restauración Meiji, y de la desaparición de los samurais en Japón, con lo que ello supuso para los viejos Koryus.

No obstante, y precisamente porque los ancestros de Muso Shinden Ryu deben ser buscados en las eras previas a la época Meiji, se le suele considerar integrado, actualmente, dentro de dichos Koryus o escuelas antiguas.
Efectivamente, Muso Shinden  Ryu es un complejo de varias escuelas o Ryus antiguos, modificados y actualizados, como decía antes, en el siglo XX.  La línea oficial se remonta hasta el Shinmei Muso Ryu del sensei  Hayashizaki (1546-1621). Con la tarea de recopilación, reorganización y modernización de Muso Shinden, emprendida por los dos maestros arriba citados, se presenta tal como lo conocemos en la actualidad, integrado por tres Ryus llamados "básico" o de iniciación (Shoden), "intermedio" (Chuden) y "avanzado" (Okuden).

El Shoden o estilo básico de introducción a este Ryu, está basado en Omori Ryu, que fue fundado por Omori Rokurosaemon Masamitsu,  esgrimista de la Yagyu Shinkage Ryu y estudiante asimismo de la Tenshin Shoden Katori Shinto Ryu (1477),  de la Kage Ryu y de Kashima Shinto Ryu.  Sensei Omori también estudió bajo la dirección de sensei  Hasegawa Chikaranosuke Eishin, hasta que surgieron conflictos personales entre ellos y abandonó sus enseñanzas.

Por su parte, el estilo "Chuden", intermedio, se basa en la escuela Muso Jikiden Eishin Ryu  , que fue fundada por un poco conocido sensei llamado Onkeibo Chohen, habiendo pasado por su línea otros senseis de gran renombre, como Izasa Ieano (1458-1588), al que se le atribuye ser el 7º soke de este estilo (y que fundó asimismo la Tenshin Shoden Katori Shinto Ryu). Otro soke de la Musho Jikiden Eishin Ryu fue Hasegawa Chikaranosuke, ya citado,  que también portaba el título de 7º soke de la Muso Ryu de Hayashizaki. Hasegawa Eishin enseñó ambos estilos bajo la denominación de Muso Jikiden Eishin Ryu (1590), también denominada Hasegawa Eishin Ryu.

Finalmente, las técnicas de la tercera serie, "Okuden", se presentan como las más antiguas y se atribuyen a Hayashizaki Jinsuke Shigenobu (recordemos, el fundador de la Shinmei Muso Ryu. Esta tercera "serie" contiene katas en suwariwaza y en tachiwaza, y las técnicas  cruzan (y contienen) otras de diversos estilos.  Por ejemplo, sensei Tamiya Heibei Shigematsu, fundador de la conocida Tamiya Ryu, fue también 2º soke de la Shinmei Muso Ryu de sensei Hayashizaki,  e influenció fuertemente el trabajo de la Jikyo Ryu y de la Mugai Ryu (1695). Es por tanto muy dificil determinar en qué grado se parece el actual Okuden al estilo que enseñó en su momento sensei Hayashizaki.

Tras el fallecimiento del 11º soke de la Muso Jikiden Eishin Ryu, que según los historiadores fue Oguro Motoemon Kiyokatsu, el citado Ryu se dividió en dos ramas: la Tanimura Ha y la Shimomura Ha. La primera de ellas ha heredado la denominación de Muso Jikiden Eishin Ryu, y tras el fallecimiento del 17º soke se ha partido en varias ramas, con distintos sokes para cada una de ellas, habiéndose extendido de forma amplia por todos los continentes. La segunda, Shimomura Ha, tuvo como último gran maestro (16º soke) a sensei Nakayama Hakudo, quien "fundó" posteriormente Muso Shinden Ryu (1933), con sus conocimientos anteriores, no solo del citado Ryu, sino también de otros como Toyama Ryu, Muraku Ryu y Shindo Munen Ryu (derivado éste último de la Shinkage Ryu).

Por su parte, Oe Masamichi, 17º soke de la rama Tanimura Ha, identificó a ésta con la Muso Jikiden Eishin Ryu, introduciéndole cambios: eliminó dos de los trece tachiwaza de Okuden, y añadió técnicas nuevas como Hayanuki y Bangai. Como Nakayama Hakudo, Oe Masamichi también practicó la rama Shimomura, y algunos historiadores lo sitúan como 15ª soke de dicha rama. 


Todo lo dicho hasta ahora nos debe enseñar, de entrada, una circunstancia que se repite con cierta frecuencia en la historia de los Koryus de sable en Japón: la dificultad que entraña seguir una "limpia" linea sucesoria en los mismos, dada la interacción que se produjo entre maestros de unos y otros estilos, y de las distintas ramas o variaciones que surgían de cada tronco común cuando dichos maestros se independizaban, cambiaban de residencia, pasaban al servicio de otro señor, etc... Como segunda enseñanza, nos debe poner alerta frente a quienes se puedan presentar en la actualidad como "maestros" de cierto estilo de Koryu, unos más conocidos que otros,  ligados por enseñanza a determinado "soke" del Ryu. 

Como las brujas, "haberlos, los hay", pero en nuestra sociedad mercantilizada del siglo XXI, no es oro todo lo que reluce, o se publicita.

Para acabar, os dejo un par de  videos muy interesantes, insertos en You Tube, de sensei Iwata, de la Muso Jikiden Eishin Ryu.  En el primero tiene una demostración muy interesante de los katas en suwariwaza de la serie tercera, "Okuden", y os puede ayudar a recordar movimientos, técnicas, nombres y bunkais. El segundo os recordará la serie en tachiwaza.

www.youtube.com/embed/KXDdIMZfATU


http://youtu.be/pcaeHyZdbRc

viernes, 25 de octubre de 2013

KASHIMA SHIN RYU

No hay duda de que el maestro Inaba es uno de los mejores exponentes a nivel mundial del trabajo de espada de Kashima Shin Ryu.  Este Ryu no es solo una escuela de espada, es un sistema de Budo completo que incluye también trabajo de palo y otras armas, manos vacías, etc.  Inaba sensei se ha centrado en la difusión de los kumitachis de Kashima, y ello ha conseguido, junto al trabajo de antiguos alumnos suyos de la talla de Christian Tissier, que este Ryu sea conocido y practicado en Europa (insisto, al menos en lo que respecta al manejo del sable).
No era mucho lo que hasta ahora se podía encontrar en la Web sobre Kashima. Actualmente las cosas están cambiando, por fortuna, y ya se pueden visualizar trabajos y compendios muy interesantes. 
El primer DVD grabado a Sensei Inaba lo fue por un diplomático polaco que pasó una buena temporada en Japón y tuvo la suerte de entrenar con él, y además, convencerle para editar un video que sirviera de difusión y apoyo a los interesados en esa Escuela. Jerzy Pomianowski nos gratificó con un trabajo limpio, buenas imágenes, buen montaje, repeticiones desde distintos ángulos... todas las series de sable de Kashima a nuestra disposición.
Hoy he encontrado, con gran alegría, otro trabajo que nos viene de un practicante (imagino) polaco: Tomasz Sowinski.  Es una recopilación de materiales sobre Kashima Shin Ryu, incluido el video a que antes me refería.
Podéis disfrutarlo.

martes, 27 de agosto de 2013

SENTE

En el mundo del Budo existe una serie de conceptos "clave" que se extienden entre las distintas disciplinas marciales, por ser de general aplicación.
Aunque hoy en día no resulta habitual oir hablar de muchos de ellos, algunos recobran su importancia, porque en el DO al que se asocian son especialmente relevantes, o bien porque en la biografía marcial del practicante, en su maduración dentro de su especialidad, sea conveniente introducirlos.
Los que traigo hoy a colación, aplicables al Iaido y sobre todo al Kenjutsu, son los conceptos de "GO NO SEN", "SEN NO SEN" y "SEN SEN NO SEN".
Si se pregunta a un japonés sobre el significado de "Sen", posíblemente crea que hacemos referencia al numeral 1000. Pero para acercarnos mejor al significado que nos interesa, habrá que prenguntarle sobre el significado de "Sente".
En Kenjutsu usamos el vocablo "Sen" en el sentido de "Sen wo toru", o anticiparse a lo que el contrario haga.  
La primera vez que tuve noción del concepto "Sen", y de sus tres modalidades fue con la práctica de Karate Shotokan, hace ya bastantes años.  Básicamente, "Go no sen" se refería a contraatacar después de defender (secuencia clásica defensa-contraataque) Primero se recibía, por tanto, un ataque que se bloqueaba o desviaba, y luego se hacía la contra.  Por ello, respecto del ataque del adversario, había una demora, se percibía su ataque con algo de retraso y no había más remedio  que defenderse de alguna forma antes de iniciar nuestra contra.
En la práctica de kumitachis, en Kenjutsu, esto implica que, conociendo cuál es el objetivo del adversario, le dejamos cortar, bloqueando o desviando su sable, y luego cortamos nosotros.
El siguiente "Sen" es "Sen no sen". Su significado sería el de "respuesta simultánea". Al recibir un ataque del adversario, por ejemplo un Oi-Tsuki, desviamos en Nagashi-Uke al mismo tiempo que contraatacamos con Gyaku Tsuki. No hay intervalo entre ambas técnicas (la del adversario y la nuestra). En Kenjutsu sucede igual: "Conocemos" o "percibimos" el ataque del adversario, y cortamos su cuerpo o controlamos sus brazos, katana..., ligeramente antes de que efectúe o desarrolle totalmente su técnica.
El carácter japonés "Sen" también se lee como "Saki" y significa "antes", y en algunos contextos (complicando un poco más la traducción) "después".
Más arriba había mencionado el vocablo "Sente". En sentido general, los tres "Sen" son abreviaturas de "Sente", que significa "conducir" o "tomar iniciativa". La partículo "Te" de "Sente" significa "mano", por lo que "Sente" podría traducirse como "antes que la mano", aproximadamente, o "cómo tomar la iniciativa en el ataque"
Un proverbio de Karate dice: "Karate niwa sente wa nashi" , lo que significa que "en Karate no hay ataques".  Esto demuestra que la actitud tradicional de defensa que se halla en ese arte marcial,  se hace también extensiva a nuestros Budos Kenjutsu e Iaido, y otros que nos son próximos como Aikido. De todas formas, conviene pensar o reflexionar cuando en "Sen no sen" y más aun "Sen sen no sen", se toma la iniciativa, cómo se explicarían esos mismos conceptos con la máxima o proverbio antes expresado. ¿Es nuestra respuesta "adelantada" un ataque ó una defensa?
Nos adentramos dentro del último concepto, "Sen sen no sen". Este "sente" implica un mayor nivel de intuición, e incluso de control sobre la mente del adversario. O bien "percibo" cual es la técnica que el adversario va a emplear, o "le induzco" o invito a cortar con cierta técnica, para tomar ventaja cuando él quiere comenzar su ataque.  Por eso, este concepto es mucho más "refinado" que los otros dos "Sen".  No es solo cuestión de "timing" como podrían ser aquellos, o si acaso, podría ser (en la primera vertiente que he mencionado) un "timing" de anticipación sobre el "SEn no sen"; en el caso de la segunda, "conducir" su ki al iniciar nuestro movimiento, iniciándole a atacar de una forma concreta, para utilizar su ataque en nuestro beneficio. Perdón si me repito.
El maestro de Aikido Saito se refería a esto como "aite no ki wo yobidasu" o "sacar/llamar el ki del adversario"  Quizá alguien se pueda plantear si la práctica de esta forma de "Sente" (Sen sen no sen) no se aparta del principio general de Karate y Aikido de que "no existe el primer ataque", pero si meditamos sobre el asunto, veremos que no es así.
En situación de defensa personal pura, o de los antiguos duelos de espada, cuando el agresor no se aviene a razones y ha tomado la decisión de atacar, nuestra respuesta anticipada no puede ser tomada como "ataque". Estaríamos respondiendo a una clara situación de amenaza para nuestra integridad, y sería moralmente justificable adelantar nuestra acción, controlando al adversario o guiando su acción hacia donde nos interesa.
Todo esto nos aporta nuevos puntos de reflexión, y de aplicación a nuestra práctica marcial.